No necesitas perseguir una receta perfecta. Necesitas un punto de partida repetible y cambiar una sola variable a la vez.
Empieza con 30 g de café y 500 ml de agua
Esta proporción equivale a 60 g por litro, una referencia común para preparaciones por goteo e inmersión y coherente con los estándares de preparación de la Specialty Coffee Association. Pesa café y agua cuando puedas: repetir cantidades hace más fácil entender qué cambio mejoró tu taza.
- Calienta el agua.Usa agua fresca y limpia. Evita hervirla durante largo tiempo.
- Pesa 30 g de café.Muele al momento o usa molienda media como base.
- Agrega 500 ml de agua.Distribúyela de forma uniforme según tu método.
- Prueba antes de corregir.Anota un cambio pequeño para la siguiente taza.
Cómo ajustar por sabor
Prueba una molienda un poco más gruesa, menos tiempo de contacto o ligeramente más agua.
Prueba una molienda un poco más fina, más tiempo de contacto o ligeramente menos agua.
Cambia una variable por intento. Si cambias molienda, dosis, agua y tiempo al mismo tiempo, será difícil saber qué funcionó.
Cuatro métodos, una misma idea
- Cafetera: distribuye el café de manera uniforme y mantén limpio el equipo.
- V60 o Chemex: vierte de forma controlada y observa el tiempo total.
- Prensa: respeta el tiempo de contacto y baja el émbolo sin brusquedad.
- Tu taza favorita: conserva la receta que te guste, aunque no coincida con la de otra persona.
Conserva el café con sencillez
Mantén la bolsa bien cerrada, en un lugar fresco y seco, lejos de luz y aromas intensos. No hace falta cambiarla de recipiente si su cierre funciona bien.